viernes, febrero 24, 2006

Hoy : Elegía a Ramón Sijé


Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, a quien
tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
(1 0 de enero de 1936)


Fallecido inesperadamente Ramón Sijé en la Navidad de 1935, Miguel, conmovidísimo, deja fluir en pocos días esta tierna y rabiosa Elegía.
Miguel Hernández, el extraordinario poeta de Orihuela, una loca elegía a la muerte de su Ramón Sijé y seis sonetos desconcertantes.
Todos los amigos de la poesía pura deben buscar y leer estos poemas vivos... Que no se pierda en lo rolaco, lo católico y lo palúdico... esta voz, este acento, este aliento joven de España.

Serrat en el verano de 1971, prepara un álbum dedicado a Miguel Hernández, (1910-1942) y canta sus poemas con una sutileza y fuerza del alma.
Canta este poema...
Leerlo ya duele, escucharlo es sentir cada verso de Miguel Hernández doliendo el alma.

....No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada....

Que duele esto...leerlo
De su libro últimos poemas, hay tantos poemas lindos ahí...y algunos muy especiales.
Un abrazo a este bello poeta que lucho por la Libertad y creyó en ella.
(gracias por la imagén)

...Freyja

(Foto: Sr. García)
Copyright © Freyja

5 comentarios:

Soledad dijo...

Muuy bello......
Beshotes muchos!!!!

Miguel dijo...

"Desperto sempre antes que raie o dia
E escrevo com o sono que perdi.
Depois, neste torpor em que a alma é azul,
Aguardo a aurora, que já quantas vi...."

Fernando Pessoa

Um Bom FDS Carnavalesco!

Bjks da Matilde

Sem Stress dijo...

Mui bien la lectura.
Besotes

Sr.Marqués dijo...

Decir amigo es decir ternura (J.M.Serrat)
Casi siempre que se relata una despedida, el dolor o la muerte, la esperanza recibe un arañazo o una mancha. Esta vez la ternura ilumina el entorno, alegra la sombra. El derecho a emocionarse sin vergüenza por el compañero del alma no lo defendería abiertamente cualquiera, por tantas veces como se ha negado su inocencia y ha sido mal visto como síntoma de debilidad. Arropar lo frágil, lo vulnerable, lo que un manotazo derriba, tendrá origen maternal, pero es obligación de todos porque los sentimientos no deberían tener sexo.

angel dijo...

Se llama barro, aunque Miguel se llame este fuerte soplo de viento del pueblo con quien tanto quería, quiero y admiro. Imposible dejar de conmoverse con esta maravillosa Elegía al otro pastor de Orihuela cada vez vuelvo a leer sus endecasílbos agudos como una espina en los ojos el corazón. Gracias por ello. Saludos...