...solo poesía de grandes poetas...para alimentar el alma...que nos envuelven en amor y magia...
domingo, enero 15, 2017
Advertencia - Felipe Benítez Reyes.
Felipe Benítez Reyes.
Si alguna vez sufres -y lo harás-
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni le perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdón es sólo una palabra
que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste desleal a tu conciencia,
no apostando sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocados mundos.
Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota,
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.
viernes, agosto 12, 2016
Itaca - Cavafis
—Itaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.
sábado, agosto 06, 2016
Mis secretos..
Yo tengo mis secretos.
Para poder marchar sobre la telaraña.
Yo tengo mis secretos.
Para poder vivir bajo los párpados
de un dios que nunca muere.
Habito, enamorado,
en mi voz y en mi frente.
Y tengo mis secretos,
para que, cuando muera,
puedan venir a mí mis descendientes.
Adonis Ali Ahmad Said Esber
De "Canciones de Mihyar el de Damasco" 1961
miércoles, agosto 03, 2016
La luna
La luna
Por Jaime Sabines
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
domingo, julio 31, 2016
ODA AL AIRE
ODA AL AIRE
Pablo Neruda
Andando en un camino
encontré al aire,
lo saludé y le dije
con respeto:
“Me alegro
de que por una vez
dejes tu transparencia,
así hablaremos”.
Él incansable,
bailó,movió las hojas,
sacudió con su risa
el polvo de mis suelas,
y levantando toda
su azul arboladura,
su esqueleto de vidrio,
sus párpados de brisa,
inmóvil como un mástil
se mantuvo escuchándome.
Yo le besé su capa
de rey del cielo,
me envolví en su bandera
de seda celestial
y le dije:
monarca o camarada,
hilo, corola o ave,
no sé quien eres, pero
una cosa te pido,
no te vendas.
El agua se vendió
y de las cañerías
en el desierto
he visto
terminarse las gotas
y el mundo pobre, el pueblo
caminar con su sed
tambaleando en la arena.
Vi la luz de la noche
racionada,
la gran luz en la casa
de los ricos.
Todo es aurora en los
nuevos jardines suspendidos,
todo es oscuridad
en la terrible
sombra del callejón.
De allí la noche,
madre madrastra,
sale
con un puñal en medio
de sus ojos de búho,
y un grito, un crimen,
se levantan y apagan
tragados por la sombra.
No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
cuidado!
llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y de las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando en las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y todo para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
cuidado!
y ven conmigo,
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
a lo largo del mar,
a lo alto de los montes,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.
ODIO LOS ESPEJOS
HE VISTO UNOS OJOS
sábado, julio 09, 2016
Quiero todo esto (al modo de José Agustín Goytisolo y por encargo de la Cadena Ser
LA TRISTEZA DEL MAR CABE EN UN VASO DE AGUA
UN VASO DE AGUA
Luis García Montero
Los hombres tristes,
que tienen en sus ojos un café de províncias,
que no saben mentir como quien dise,
que se esconden detrás de los periódicos,
que se quedan sentados en su silla
cuando la fiesta baila,
que gastan por sapatos una tarde de lluvia,
que saludan con miedo,
que de pronto una noche se deshacen,
que cantan perseguidos por la risa,
que abrazan, que importunan hasta quedarse solos,
que retornan después a su tristeza
igual que a su pañuelo y a su vaso de agua,
que ven como se alejan las novias y los barcos,
esos hombres manchados por la últimas horas
de la ocasión perdida,
se parecen a mí.
Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar el alma.
Desafío a la vejez
Cuando yo llegue a vieja
-Si es que llego-
Y me mire al espejo
Y me cuente las arrugas
Como una delicada orografía
De distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
Que han dejado las lágrimas
Y las preocupaciones,
Y ya mi cuerpo responda despacio
A mis deseos,
Cuando vea mi vida envuelta
En venas azules,
En profundas ojeras,
Y suelte blanca mi cabellera
Para dormirme temprano
-Como corresponde-
Cuando vengan mis nietos
A sentarse sobre mis rodillas
Enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
Sé que todavía mi corazón
Estará -rebelde- tictaqueando
Y las dudas y los anchos horizontes
También saludarán
Mis mañanas.
Gioconda Belli
sábado, julio 02, 2016
Pequeñez
Emily Dickinson
Es cosa tan pequeña nuestro llanto;
son tan pequeña cosa los suspiros...
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morirnos.
Escóndeme
Escóndeme
Escóndeme que el mundo no me adivine.
Escóndeme como el tronce su resina, y
que yo te perfume en la sombra, como
la gota de goma, y que te suavice con
ella, y los demás no sepan de donde
viene tu dulzura…
Soy fea sin ti, como las cosas desarraigadas
de su sitio; como las raíces abandonadas
sobre el suelo.
¿Por qué soy pequeña como la almendra
en el hueso cerrado?
(…) Y estaré en este juego
toda la vida.
Gabriela Mistral /Desolación
martes, junio 28, 2016
Eduardo Galeano, “El libro de los abrazos”
Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria:
pierdo las llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras.
siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción.
Eduardo Galeano, “El libro de los abrazos”
lunes, junio 27, 2016
MI FLOR
AUNQUE TU NO LO SEPAS
PALABRAS PARA JULIA
José Agustín Goytisolo
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
miércoles, marzo 21, 2012
sábado, marzo 10, 2012
LA MAESTRA RURAL

LA MAESTRA RURAL
(Gabriela Mistral)
La maestra era pura. "Los suaves hortelanos",
decía, "de este predio, que es predio de Jesús,
han de conservar puros los ojos y las manos,
guardar claros sus óleos, para dar clara luz".
La maestra era pobre. Su reino no es humano.
(Así en el doloroso sembrador de Israel.)
Vestía sayas pardas, no enjoyaba su mano
¡y era todo su espíritu un inmenso joyel!
La maestra era alegre. ¡Pobre mujer herida!
Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad.
Por sobre la sandalia rota y enrojecida,
era ella la insigne flor de su santidad.
¡Dulce ser! En su río de mieles, caudaloso,
largamente abrevaba sus tigres el dolor.
Los hierros que le abrieron el pecho generoso
¡más anchas le dejaron las cuencas del amor!
¡Oh labriego, cuyo hijo de su labio aprendía
el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor
del lucero cautivo que en sus carnes ardía:
pasaste sin besar su corazòn en flor!
Campesina, ¿recuerdas que alguna vez prendiste
su nombre a un comentario brutal o baladí?
Cien veces la miraste, ninguna vez la viste
¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!
Pasò por él su fina, su delicada esteva,
abriendo surcos donde alojar perfección.
La albada de virtudes de que lento se nieva
es suya. Campesina, ¿no le pides perdón?
Daba sombra por una selva su encina hendida
el día en que la muerte la convidò a partir.
Pensando en que su madre la esperaba dormida,
a La de Ojos Profundos se dio sin resistir.
Y en su Dios se ha dormido, como en cojín de luna;
almohada de sus sienes, una constelación;
canta el Padre para ella sus canciones de cuna
¡y la paz llueve largo sobre su corazón!
Como un henchido vaso, traía el alma hecha
para dar ambrosía de toda eternidad;
y era su vida humana la dilatada brecha
que suele abrirse el Padre para echar claridad.
Por eso aún el polvo de sus huesos sustenta
púrpura de rosales de violento llamear.
¡Y el cuidador de tumbas, como aroma, me cuenta,
las plantas del que huella sus huesos, al pasar!
miércoles, diciembre 07, 2011
Todos cuantos te buscan te tientan...

Todos cuantos te buscan te tientan...
Todos cuantos te buscan te tientan.
Y quienes te encuentran te atan
al gesto ya la imagen.
...
Yo en cambio quiero comprenderte
como te comprende la tierra;
con mi madurar
madura tu reino.
No quiero de ti vanidad alguna
que te demuestre.
Sé que el tiempo
no se llama como tú.
No hagas por mí milagros.
Da la razón a tus leyes
que de generación en generación
se tornan más visibles.
Rainer Maria Rilke
Imagen de Verena Sánchez Doering
sábado, noviembre 19, 2011
El soliloquio de Hamlet

El soliloquio de Hamlet
¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
... ... el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así!
¡Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar! -¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?...
Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.
William Shakespeare
lunes, octubre 24, 2011
La poesía es un arma cargada de futuro

La poesía es un arma cargada de futuro
Gabriel Celaya
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.
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miércoles, junio 29, 2011
TODAS ÍBAMOS A SER REINAS

TODAS ÍBAMOS A SER REINAS
Gabriela Mistral
Todas íbamos a ser reinas,
de cuatro reinos sobre el mar:
Rosalía con Efigenia
y Lucila con Soledad.
En el valle de Elqui, ceñido
de cien montañas o de más,
que como ofrendas o tributos
arden en rojo y azafrán,
Lo decíamos embriagadas,
y lo tuvimos por verdad,
que seríamos todas reinas
y llegaríamos al mar.
Con las trenzas de los siete años,
y batas claras de percal,
persiguiendo tordos huidos
en la sombra del higueral,
De los cuatro reinos, decíamos,
indudables como el Korán,
que por grandes y por cabales
alcanzarían hasta el mar.
Cuatro esposos desposarían,
por el tiempo de desposar,
y eran reyes y cantadores
como David, rey de Judá.
Y de ser grandes nuestros reinos,
ellos tendrían, sin faltar,
mares verdes, mares de algas,
y el ave loca del faisán.
Y de tener todos los frutos,
árbol de leche, árbol del pan,
el guayacán no cortaríamos
ni morderíamos metal.
Todas íbamos a ser reinas,
y de verídico reinar;
pero ninguna ha sido reina
ni en Arauco ni en Copán.
Rosalía besó marino
ya desposado en el mar,
y al besador, en las Guaitecas,
se lo comió la tempestad.
Soledad crió siete hermanos
y su sangre dejó en su pan,
y sus ojos quedaron negros
de no haber visto nunca el mar.
En las viñas de Montegrande,
con su puro seno candeal,
mece los hijos de otras reinas
y los suyos no mecerá.
Efigenia cruzó extranjero
en las rutas, y sin hablar,
le siguió, sin saberle nombre,
porque el hombre parece el mar.
Y Lucila, que hablaba a río,
a montaña y cañaveral,
en las lunas de la locura
recibió reino de verdad.
En las nubes contó diez hijos
y en los salares su reinar,
en los ríos ha visto esposos
y su manto en la tempestad.
Pero en el Valle de Elqui, donde
son cien montañas o son más,
cantan las otras que vinieron
y las que vienen cantarán:
—«En la tierra seremos reinas,
y de verídico reinar,
y siendo grandes nuestros reinos,
llegaremos todas al mar».
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sábado, febrero 26, 2011
¿Mi amor? ..¿Recuerdas, dime...

¿Mi amor? ..¿Recuerdas, dime...
(Antonio Machado)
¿Mi amor? ..¿Recuerdas, dime,
aquellos juncos tiernos,
lánguidos y amarillos
que hay en el cauce seco?...
¿Recuerdas la amapola
que calcinó el verano,
la amapola marchita,
negro crespón del campo?
¿Te acuerdas del sol yerto
y humilde, en la mañana,
que brilla y tiembla roto
sobre una fuente helada?...
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© Freyja
miércoles, enero 05, 2011
Me llamo barro aunque Miguel me llame

Me llamo barro aunque Miguel me llame
(Miguel Hernández)
Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.
Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua dulcemente infame
a los pies que idolatro desplegada.
Como un nocturno buey de agua y barbecho
que quiere ser criatura idolatrada,
embisto a tus zapatos y a sus alrededores,
y hecho de alfombras y de besos hecho
tu talón que me injuria beso y siembro de flores.
Coloco relicarios de mi especie
a tu talón mordiente, a tu pisada,
y siempre a tu pisada me adelanto
para que tu impasible pie desprecie
todo el amor que hacia tu pie levanto.
Más mojado que el rostro de mi llanto,
cuando el vidrio lanar del hielo bala,
cuando el invierno tu ventana cierra
bajo a tus pies un gavilán de ala,
de ala manchada y corazón de tierra.
Bajo a tus pies un ramo derretido
de humilde miel pataleada y sola,
un despreciado corazón caído
en forma de alga y en figura de ola.
Barro en vano me invisto de amapola,
barro en vano vertiendo voy mis brazos,
barro en vano te muerdo los talones,
dándote a malheridos aletazos
sapos como convulsos corazones.
Apenas si me pisas, si me pones
la imagen de tu huella sobre encima,
se despedaza y rompe la armadura
de arrope bipartido que me ciñe la boca
en carne viva y pura,
pidiéndote a pedazos que la oprima
siempre tu pie de liebre libre y loca.
Su taciturna nata se arracima,
los sollozos agitan su arboleda
de lana cerebral bajo tu paso.
Y pasas, y se queda
incendiando su cera de invierno ante el ocaso,
mártir, alhaja y pasto de la rueda.
Harto de someterse a los puñales
circulantes del carro y la pezuña,
teme del barro un parto de animales
de corrosiva piel y vengativa uña.
Teme que el barro crezca en un momento,
teme que crezca y suba y cubra tierna,
tierna y celosamente
tu tobillo de junco, mi tormento,
teme que inunde el nardo de tu pierna
y crezca más y ascienda hasta tu frente.
Teme que se levante huracanado
del blando territorio del invierno
y estalle y truene y caiga diluviado
sobre tu sangre duramente tierno.
Teme un asalto de ofendida espuma
y teme un amoroso cataclismo.
Antes que la sequía lo consuma
el barro ha de volverte de lo mismo.
Imagen de Verena Sánchez Doering
© Freyja
martes, octubre 19, 2010
CANCIÓN ÚLTIMA

CANCIÓN ÚLTIMA
(Miguel Hernández)
Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.
Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruidosa cama.
Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.
El odio se amortigua
detrás de la ventana.
Será la garra suave.
Dejadme la esperanza.
Imagen de Google
© Freyja
martes, mayo 19, 2009
Los últimos versos de Benedetti

Los últimos versos de Benedetti
Mientras lectores de medio mundo dan su emocionado adiós al poeta, salen a la luz fragmentos del libro que estaba escribiendo
Dos poemas inéditos
LIBROS
(Mario Benedetti)
Quiero quedarme en medio de los libros
vibrar con Roque Dalton con
Vallejo y Quiroga
ser una de sus páginas
la más inolvidable
y desde allí juzgar al pobre mundo
no pretendo que nadie me encuaderne
quiero pensar en rústica
con las pupilas verdes de la memoria franca
en el breviario de la noche en vilo
mi abecedario de los sentimientos
sabe posarse en mis queridos nombres
me siento cómodo entre tantas hojas
con adverbios que son revelaciones
sílabas que me piden un socorro
adjetivos que parecen juguetes
quiero quedarme en medio de los libros
en ellos he aprendido a dar mis pasos
a convivir con mañas y soplidos vitales
a comprender lo que crearon otros
y a ser por fin este poco que soy
ENTRE DOS VACÍOS
(Mario Benedetti)
Si uno piensa en la nada que lo precedió
no puede evitar un desasosiego que nos va cortando tajadas de vida
no es fácil concebir dónde estarán los insomnios
las lágrimas los goces
todo eso que estuvo en nuestras manos
y que creímos era para siempre
al fin comprendimos que la eternidad era una rendija entre dos sombras
todo se va pero no siempre vuelve
abracemos eso que tuvimos y que acaso tenemos todavía
miro hacia atrás y poco veo miro
hacia delante y es la niebla
admito que estoy entre dos vacíos
con prudencia marco bien las huellas por donde regresaré
con mi nostalgia pondré atención porque el paisaje es mío
y yo quiero viajar con mi paisaje
Los últimos versos de Benedetti
Reportaje de ROBERT MUR - XAVI AYÉN
El amor, la muerte, los libros... son algunos de los temas que han quedado, como un último mensaje, en los poemas que ha dejado Mario Benedetti antes de morirse (dos de los cuales se ofrecen en esta página). Como apunta su agente y amigo, Guillermo Schavelzon, "son parte de un libro nuevo que estaba en preparación y que no alcanzó a terminar. Habrá que esperar un tiempo para ver todo el material y qué se hace con él. En principio, no va a aparecer ninguna cómoda con nuevos textos inéditos, más allá de este libro.Lo sé porque él me iba enviando cada poema que terminaba, así, unoa uno, a medida que los escribía, quería saber enseguida la opinión de sus amigos".
Información de http://www.lavanguardia.es/
lunes, mayo 18, 2009
Adiós a Benedetti, el poeta del amor y de la vida


Un homenaje a tus versos cantados por Serrat
Video de http://www.youtube.com/user/jaumequalsevol
CURRICULUM
(Mario Benedetti)
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.
Currículum
(Mario Benedetti - Joan Manuel Serrat)
El cuento es muy sencillo
usted nace en su tiempo
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
y el temerario insecto
que será pisoteado
por su zapato nuevo.
Usted sufre de veras
reclama por comida
y por deber ajeno
o acaso por rutina
llora limpio de culpas
benditas o malditas
hasta que llega el sueño
y lo descalifica.
Usted se transfigura
ama casi hasta el colmo
logra sentirse eterno
de tanto y tanto asombro
pero las esperanzas
no llegan al otoño
y el corazón profeta
se convierte en escombros.
Usted por fin aprende
y usa lo aprendido
para saber que el mundo
es como un laberinto
en sus momentos claves
infierno o paraíso
amor o desamparo
y siempre, siempre un lío.
Usted madura y busca
las señas del presente
los ritos del pasado
y hasta el futuro en ciernes
quizá se ha vuelto sabio
irremediablemente
y cuando nada falta
entonces usted muere.
El cuento es muy sencillo.
Adiós a Benedetti, el poeta del amor y de la vida
Murió Mario Benedetti. Aunque, quizás, quien murió anoche realmente en Montevideo era Martín Santomé. Porque, por encima del poeta de "El sur también existe" -otro "letrista" de Serrat-, este Benedetti no era sólo el poeta, quien falleció era también el novelista, el creador de esa maravillosa obra que, de por sí misma, justifica su presencia constante en la Historia de la Literatura Hispanoamericana. ¡"La tregua" una novela de 1960!
Martín Santomé, el protagonista de esa novela, arrebatado por el amor a pocos días de su jublilación, era cantado por su amada, Laura Avellaneda, con versos que Benedetti habrá recordado en su último suspiro: "Usted Martín Santomé no sabe / cuánto he luchado por seguir viviendo / cómo he querido vivir para vivirlo / pero debo ser floja incitadora de vida / porque me estoy muriendo Santomé".
Murió Santomé, murió Benedetti. Falleció este domingo en su domicilio a los 88 años de edad, a once días de haber recibido el alta médica en el hospital Impasa, a las afueras de la capital uruguaya, por una enfermedad intestinal crónica. Un autodidáctica, un combatiente de las letras en favor del compromiso y la ética social, un melancólico amante de la vida perseguido por una larga agonía.
Un poeta masivamente leído
"Todos traemos desde nuestra infancia / uno o dos versos que son como un lema / y los guardamos en nuestra memoria / como una reserva que nos hace bien". Son versos de el poemario que deja incompleto el poeta uruguayo, provisionalmente titulado "Biografía para encontrarme". Y todos, o casi todos, traemos unos versos de Benedetti guardados en nuestra memoria.
Porque Benedetti (Montevideo, 1920) era, es, un poeta popular, "un señor que quiso hacer siempre una poesía al ras del ciudadano", según le define el poeta y novelista Benjamín Prado. Sí, un poeta "que te mete los poemas en el buzón de casa o te los echa debajo de la puerta", poemas que han cantado a la vida, al amor y a la libertad con desaforada belleza.
Poemas. Quizás demasiado poemas, que a Benedetti le sobraron, porque pecó, sobre todo en el último tramo de su vida, de excesiva e irregular producción, que sumaba más de ochenta poemarios. Pese a ello, también firmó versos hermosos, frescos, tremendos y vitales. Mario Benedetti es un autor imprescindible, un "mito discretísimo", como Hortensia Campanella titula, precisamente, la biografía recién publicada del poeta uruguayo.
Serrat: "Nos ha ayudado a encontrarnos"
Joan Manuel Serrat dijo apenas unos días: "Recordar la figura de Mario, su altura de poeta y su consistencia humana, nos hace mejores, nos ayuda a entender de dónde venimos, a encontrar nuestro lugar y enciende luces en el camino que se nos abre. Yo doy fe de todo esto y, si es preciso, me parto la cara con aquel que diga lo contrario".
No hace falta. "Es una figura reconocida mundialmente, admirado y querido por multitudes pero muy modesto, lo cual en parte tiene que ver con la idiosincrasia de los uruguayos", según Campanella. Un escritor que se sentía, ante todo, poeta, porque sentía fervientemente que "la poesía es el género de la sinceridad última e irreversible".
Todo el mapa de la poesía en español admite "su generosidad, su modestia y su discreción, además de su coherencia vital y su reticencia a dejar invadir su propia intimidad", como afirma Campanella. Quizás esa coherencia le hizo enroscarse hasta última hora en su cobijo de resistente comunista -y de fidelidad castrista-, impulso ideológico que perfiló elocuentemente su obra, inseparable por tanto de sus versos.
Muy querido y admirado
Otro biógrafo, Mario Paoletti, autor de "Benedetti, el aguafiestas", describía la pasión que el poeta levantaba a su paso: "Cada mañana Mario Benedetti sale a la calle en Montevideo (en Buenos Aires y en México también, pero un poco menos) sabiendo que no podrá caminar muchos metros antes de que alguien le pida un autógrafo, o le dé un abrazo, o necesite contarle que sus libros fueron el único conjuro en las horas más negras de la dictadura, o le alcance a su niño, quizás de pecho, para que con un beso lo preserve de todo mal".
Paoletti le ha definido, enmarcado más bien, certeramente: "No hay nadie, en el mundo de la literatura en español, que sea tan respetado por la gente -y tan admirado por los jóvenes, que asisten masivamente a sus recitales- y, a la vez, tan maltratado por cierta crítica. Lo cierto es que año tras año, desde hace muchos, los libros de poesía de M.B. se venden como el pan caliente en Latinoamérica y en España, mientras esa misma crítica se queja con amargura, en encuentros y congresos, de que corren tiempos flacos para la lírica".
El periodismo, los ensayos literarios y políticos, la novela, los cuentos y el teatro son los géneros cultivados por el autor de libros como "Gracias por el fuego" (1974): "He alternado los distintos géneros de forma simultánea, aunque la poesía ha sido el más importante para mí", admitía casi siempre, consciente de que sus versos se habían abierto un hueco en el corazón de los lectores.
Seguido por los jóvenes
Para Campanella, quizás lo más destacable de él es que ?es muy notable que las generaciones jóvenes lo sientan tan cercano?. Quizás como un abuelo que enseñaba, ante todo, a vivir y a amar. Poco amigo de premios, poco querido por los jurados, sin embargo, poco a poco, consiguió sumar los más importantes, como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana o el José Martí.
Benedetti vivió exiliado en Argentina, Perú, Cuba y Madrid durante la dictadura militar uruguaya (1973-1985), aunque en la capital de España ha estado viviendo intermitentemente hasta hace poco más de un año, en el que quizás, ya lo sabía, volvió para morir.
Juan Carlos Rodríguez 18/05/2009 - http://ecodiario.eleconomista.es/libros/noticias/
UN HOMENAJE AUN GRAN POETA QUE LLENO EL ALMA DE VERSOS
UN HOMENAJE AUN GRAN COMPAÑERO DE MOMENTOS BELLOS
UN HOMENAJE PARA TI GRAN POETA QUE QUEDAS EN EL ALMA
TUS VERSOS YA ESTAN INSTALADOS EN ESTA VIDA
LLENARAS EL CIELO DE VERSOS...
BUEN VIAJE DON MARIO BENEDETTI...
Verena
LOS INVITO A MI:
WEB DE FREYJA - http://www.freyja.cl/
BLOG DE FREYJA - http://www.freyja.cl/blog/
QUERIDOS AMIGOS MUCHAS GRACIAS A TODOS POR ESTAR CERCA Y MIL DISCULPAS POR NO CONTESTAR SUS SALUDOS, PERO YA SALDRE DE ESTE INVIERNO DE MI VIDA Y SEGUIR COMPARTIENDO CON USTEDES COMO SIEMPRE
UN ABRAZO GRANDE Y MIL GRACIAS
Verena
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sábado, mayo 16, 2009
Menos tu vientre todo es confuso...

Menos tu vientre todo es confuso...
(Miguel Hernández)
Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre
todo es oculto,
menos tu vientre
todo inseguro,
todo es postrero
polvo sin mundo.
Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.
Miguel Hernández
Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910.
Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé, se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente, los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta.
Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publica su última obra, «Cancionero y romancero de ausencias».
Falleció en 1942. ©
Toda la poesia de Miguel Hernández es maravillosa, logra llegar al alma con su esencia y encanto, hablando desde el amor hasta la libetad.
Un gran poeta que siempre le da magia a sus versos y Serrat le ha dado mas vida con su música y su voz....Freyja
VERENA
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jueves, enero 22, 2009
LA CARTA

LA CARTA
Fernando Giucich
Cuantas veces
quise escribir esta carta,
y otras tantas
la hice pedazos
El largo parlamento
de mi cuitas,
temían una burla,
una ironía flotando
entre líneas.
Todos los intentos
fallidos son, hoy
como viejos cartones
arrumbados
en el cuartito
de los trastos viejos.
Cuando te veo pasear
algún domingo
por la costa del lago,
casi siempre
acompañada de tus hijos,
tengo la sensación
de que si hubiera
escrito la carta,
ellos serían míos.
Fernando Giucich, nació en Asunción (Paraguay) y reside en Buenos Aires desde 1969. Cursó Abogacía y Comercio Exterior. Integro la redacción de periódicos estudiantiles y colaboró en la redacción de libretos para audiciones radiales sobre critica cinematográfica.
CLARA es su primer libro y encierra selección de poemas escritos entre 1980 y 2005.
La verdad es un libro de versos preciosos, de sentimientos y vida
Felicitaciones gran poeta y amigo, que CLARA triunfe y vengan muchos libros mas, sigue llenando el mundo de versos
Mi abrazo grande y muchas gracias por este honor amigo….Verena
VERENA
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miércoles, noviembre 19, 2008
Ïtaca

Ítaca
(Constantino Cavafis)
Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
deténte en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas

Constantino CavafisPoeta griego nacido en Alejandría. Egipto (1863), donde pasó la mayor parte de su vida.
Figura fundamental de la literatura griega del siglo XX. Autocrítico implacable, muchas veces afectado por su propia heterodoxia, Cavafis publicó poco durante su vida. Rechazaba los valores tradicionales del cristianismo, la ética heterosexual, el nacionalismo y el patriotismo. Cavafis creó un estilo personal, algo solemne y arcaico, mezclado con el griego de su época. En sus versos se integran la historia helenística y bizantina con asuntos contemporáneos, como ocurre en dos de sus poemas más conocidos, 'El dios abandona a Antonio' e 'Itaca', escritos en 1911.
La obra de Cavafis empezó a conocerse fuera de Grecia a través de las referencias del estudio de E. M. Forster sobre Alejandría, Alejandría: Historia y guía (1923).
Desde 1930 su influencia fue importante no sólo en los jóvenes griegos, sino también en escritores extranjeros, y a partir de esta época los escritos críticos sobre su obra se multiplican.
Un nuevo empuje de la obra de Cavafis tuvo lugar con la publicación del Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell (1957-1960). Falleció en 1933
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viernes, noviembre 07, 2008
Paraíso perdido

Paraíso perdido
(Rafael Alberti)
A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueñó, buscándote.
Tras de mí, imperceptible,
sin rozarme los hombros,
mi ángel muerto, vigía.
"¿Adónde el Paraíso,
sombra, tú que has estado?"
Pregunta con silencio.
Ciudades sin respuesta,
ríos sin habla, cumbres
sin ecos, mares mudos.
Nadie lo sabe. Hombres
fijos, de pie, a la orilla
parada de las tumbas,
me ignoran. Aves tristes,
cantos petrificados,
en éxtasis el rumbo,
ciegas. No saben nada.
Sin sol, vientos antiguos,
inertes, en las leguas
por andar, levantándose
calcinados, cayéndose
de espaldas, poco dicen.
Diluidos, sin forma
la verdad que en sí ocultan,
huyen de mí los cielos.
Ya en el fin de la tierra,
sobre el último filo,
resbalando los ojos,
muerta en mí la esperanza,
ese pórtico verde
busco en las negras simas.
¡Oh boquete de sombras!
¡Hervidero del mundo!
¡Qué confusión de siglos!
¡Atrás, atrás!¡Qué espanto
de tinieblas sin voces!
¡Qué perdida mi alma!
"Ángel muerto, despierta.
¿Dónde estás? Ilumina
con tu rayo el retorno."
Silencio. Más silencio.
Imóviles los pulsos
del sinfín de la noche.
¡Paraíso Perdido!
Perdido por buscarte,
yo, sin luz para siempre.
A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueñó, buscándote.
Tras de mí, imperceptible,
sin rozarme los hombros,
mi ángel muerto, vigía.
"¿Adónde el Paraíso,
sombra, tú que has estado?"
Pregunta con silencio.
Ciudades sin respuesta,
ríos sin habla, cumbres
sin ecos, mares mudos.
Nadie lo sabe. Hombres
fijos, de pie, a la orilla
parada de las tumbas,
me ignoran. Aves tristes,
cantos petrificados,
en éxtasis el rumbo,
ciegas. No saben nada.
Sin sol, vientos antiguos,
inertes, en las leguas
por andar, levantándose
calcinados, cayéndose
de espaldas, poco dicen.
Diluidos, sin forma
la verdad que en sí ocultan,
huyen de mí los cielos.
Ya en el fin de la tierra,
sobre el último filo,
resbalando los ojos,
muerta en mí la esperanza,
ese pórtico verde
busco en las negras simas.
¡Oh boquete de sombras!
¡Hervidero del mundo!
¡Qué confusión de siglos!
¡Atrás, atrás!¡Qué espanto
de tinieblas sin voces!
¡Qué perdida mi alma!
"Ángel muerto, despierta.
¿Dónde estás? Ilumina
con tu rayo el retorno."
Silencio. Más silencio.
Imóviles los pulsos
del sinfín de la noche.
¡Paraíso Perdido!
Perdido por buscarte,
yo, sin luz para siempre.
Un poema que habla el dolor a través del alma, el amor cuando ya no esta nos hace buscar ese Paraíso Perdido....Freyja
Verena Sánchez Doering
LOS INVITO HA ALGO MAS DE MÍ AQUÍ...
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